2010-09 Maldivas


Penúltima parada del gran viaje... tengo vuelo de vuelta desde hace dos meses pero nadie lo sabe, así que volveré dando una sorpresa. La guinda perfecta para esta maravillosa experiencia. Nos gastamos el presupuesto de un mes en una semana, pero a estas alturas mejor una semana entre algodones que un mes chupando de la esencia del mochilero.


Que se puede decir de este paraíso... Tan grande y difícil de explorar sin tienes presupuesto limitado.

Nada mas llegar, todo queda atrás... En el aeropuerto, sales, cruzas una calle y ya te encuentras mirando al agua azul turquesa en el puerto del aeropuerto, donde el barco de tu hotel te llevara hasta tu isla... Una pasada. Antes tuvimos algún que otro problema con la agencia de viajes.... Pero al final todo resuelto!



Resueltos estos menesteres, embarcamos a Kandooma. De camino estuvimos flipando con otras islas que hay en el camino.

Al llegar al resort, recibimiento con coctel y toallita humeda perfumada, y a ver la Villa, donde ya esperaba el equipaje.

De nuestros aposentos, que puedo decir... estuvimos todo el día con la boca abierta. Después de los estupendos hoteles de Sri Lanka, esto era un sueño. Aparte del pack de pantalla plana, minicadena con conexión para Ipod y climatizador, teníamos unas vistas increíbles al mar y a una ola de gran calidad (y peligrosa) de derechas, toallas para baño y también para la playa, dos duchas, limpieza de habitación dos veces al día, naranjas cada dia para hacernos zumitos, y una zona privada exterior con sofás!!!


La isla Kandooma esta rodeada por otras 3 islas cercanas y otras mas alejadas del atolón del sur de Male. Tiene olas al este, enfrente de nuestra Villa, con fondo de coral bastante peligrosas, y playas de ensueño con arena blanquísima. La zona de piscinas y restaurantes esta diseñada con muy buen gusto y son autosuficientes en varias cosas: producen su propia agua, energía, especias... Un hotel bastante ecológico.

El snorkel es bastante malo y hay que pagar una excursión muy cara para ver algo.

Total, un lugar idílico para descansar y relajarse... Tuvimos música en directo una noche, en uno de los momentos mas inolvidables de este año, y cada noche se podía ir a un solarium donde ver la puesta de sol con música chillout. Después lo mejor es terminar la velada cenando en uno de los 3 restaurantes especializados.

Así que para terminar el viaje, unos días perfectos en las Maldivas.







Comentarios

ana ha dicho que…
Miguel, dónde quedarán esos momentos de relax con esos megabatidos en las Perhentians...
Menudas fotos preciosas has puesto...supongo que te habrá sido difícil separarte de Aline...pero bueno, unas visitas a Suiza lo arreglarán todo, o ella a España...jejeje.
Un besito desde Barcelona.
ana ha dicho que…
Por cierto, me encantas con tu camisita blanca rollo ibicenco-Julio Iglesias...donde hay estilo...